Fotógrafo profesional VS fotógrafo aficionado

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Puedes encargar la fotografía gastronómica de tu empresa a un fotógrafo amateur o a un fotógrafo especializado en fotografía de producto y/o gastronómica. Las diferentes calidades que te aportan uno u otro son evidentes, pero… ¿Realmente compensa decantarse por un fotógrafo profesional?

 

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¿Puede desbancar el fotógrafo aficionado al fotógrafo profesional?

Los avances tecnológicos han llevado a que muchos aficionados a la fotografía se crean verdaderos fotógrafos profesionales. Pero lo cierto es que el uso de una cámara réflex y de unos cuantos filtros u opciones básicas de edición no te convierte en experto de la noche a la mañana.

Si hacemos un par de búsquedas en Internet, podemos encontrar un sinfín de comparaciones entre fotógrafos profesionales y aficionados. Incluso disparando desde el mismo lugar, lo cierto es que los resultados no tienen tienen nada que ver:  el experto siempre aporta a las imágenes más emoción y atractivo, mejor luz y mejor color… y los platos se ven mucho más apetecibles.

Más allá de quién tiene el equipo más caro y completo, un buen fotógrafo profesional sabe mirar. Es capaz de extraer ARTE a base de cuidar la luz, el enfoque, la perspectiva y la edición. Y esa mirada cargada de belleza y experiencia, es muy difícil que te la pueda proporcionar un aficionado.

En fotografía gastronómica, un mismo plato o un mismo restaurante pueden parecer totalmente distintos según sean captados por un fotógrafo profesional, con experiencia en esta rama de la fotografía, o por un fotógrafo amateur. Te invitamos a que busques imágenes de comparaciones en internet, y nos digas qué resultado prefieres para tu negocio.

En resumen, pese a todos los avances tecnológicos y lo mucho que te guste la fotografía, uno no se hace fotógrafo profesional de la noche a la mañana. Son muchos los conocimientos y la experiencia que hay que recopilar. Y, cuando la reputación y/o las ventas de un negocio están en juego, lo recomendable es no jugársela y confiar en la labor de un buen profesional.

Además, el mundo de la fotografía es muy amplio, y lo ideal es buscar siempre un fotógrafo profesional especializado en el campo de trabajo que nos ocupa. No es lo mismo un fotógrafo de moda que un fotógrafo gastronómico.

 

fotografo profesional

 

5 cosas interesantes que te aporta un fotógrafo profesional

 

  1. Un fotógrafo profesional emplea equipamientos técnicos más completos y de mayor calidad, y, lo más importante, sabe exactamente cómo utilizarlos y cómo sacarles todo el jugo. Y un fotógrafo aficionado quizá no disponga de él, dado su elevado coste y que no es su ocupación principal, además, quizá tampoco conozca todas las posibilidades y tendencias.
  2. Un fotógrafo profesional te ofrece excelencia en los resultados, logrando una fotografía gastronómica capaz de destacar en un mundo saturado de imágenes.
  3. Un fotógrafo profesional te aporta mayor dedicación que un aficionado, pudiendo invertir más horas en el proceso creativo, ya que esa es su profesión.
  4. Un fotógrafo profesional vive de la fotografía y se ha curtido con muchas horas de trabajo: la perfección de sus resultados es esencial para él, así que no parará hasta que su cliente quede totalmente satisfecho.
  5. Un fotógrafo profesional te dota de una poderosa herramienta de marketing visual: fotografías gastronómicas profesionales, que te muestran como un negocio serio y de calidad.

 

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Conclusión: en un fotógrafo aficionado gastas y en un fotógrafo profesional inviertes.

La fotografía gastronómica es un excelente medio de promocionar tu negocio, sí, pero para que resulte realmente efectiva no vale utilizar cualquier imagen “para salir del paso”. Si vas a emplear esta valiosa herramienta, hazlo bien (ya que puedes causar un efecto contraproducente).

Un fotógrafo profesional aportará a tus productos una mirada estética, sabrá componer un buen bodegón; sabrá exactamente cómo manejar la luz, sabrá cómo fotografiar cada producto…

Un fotógrafo amateur… ¿Sabrá cómo fotografiar un helado sin que éste se derrita con los flashes? ¿O cubitos de hielo, o nata?, ¿Sabrá darle el color adecuado a cada producto?, ¿Sabrá componer un bodegón?, ¿Sabrá editar todas las imperfecciones de tu producto y hacerlo totalmente apetecible?…

 

Como empresario/a, es lógico que vigiles la utilidad de cada euro gastado. Partiendo de que el coste de un fotógrafo aficionado puede resultar más atractivo que el de un profesional, ¿realmente te compensa ese ahorro?:

  • En lo que a fotografía gastronómica se refiere (de producto, de restaurante, de recetas….), la calidad de los resultados convierten al fotógrafo gastronómico profesional en una valiosa inversión que multiplicará tus ingresos.
  • Si, por ahorrar, decides hacer tú mismo las fotografías o encargárselas a un amigo, puede que termines ofreciendo a tus posibles clientes unas imágenes poco atractivas, que no hagan justicia a tu local y a tus productos gastronómicos. Y, al final, puede que ese “ahorro” le salga caro a tu empresa.

 

Gracias a la calidad que solo un fotógrafo profesional le puede aportar a tu negocio, podrás emplear las imágenes gastronómicas  en todo tipo de soportes: redes sociales, página web o blog de tu negocio, publicidad, el menú de tu local, etc. De este modo, amortizaras rápidamente tu inversión.

Si eres un profesional de la gastronomía necesitas una fotografía gastronómica profesional. Olvídate de apaños. Con El Fotógastro  obtendrás los mejores resultados: imágenes atractivas capaces de emocionar a tus clientes potenciales (puedes ver ejemplos de ello en nuestro portfolio). Contacta con nosotros para más información.

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